Sucede a veces en el noble arte de la escritura que toca contar lo que se acaba de ver cuando lo que se acaba de ver brilla ante los ojos e incluso roba un pedazo a la mismísima Historia. ¿Exageración acaso? ¿Fue en realidad el acto de despedida, celebrado ayer en el acuartelamiento García Aldave, del contingente ‘Libre Hidalgo XVI que marcha en los próximos días hacia Oriente Próximo para cumplir misiones de paz encomendadas por Naciones Unidas un hecho tan relevante como para tildarlo de histórico?
Lo fue, qué duda cabe. “Es la primera vez que las unidades de las Comandancias Generales de Ceuta y Melilla vais como contingente a una zona de operaciones en misión encomendada por Naciones Unidas”, destacaba en su alocución el general jefe de la Fuerza Terrestre, José Ignacio Medina Cebrián, llegado a la ciudad para tal solemne acto, “y vais, entre otros motivos porque nunca en la historia reciente hemos tenido unas unidades tan bien instruidas y adiestradas para afrontar las operaciones que estamos desarrollando y por eso confío plenamente en los que formáis parte de este contingente que hoy despedimos”.
La historia no sólo se mide por datos imprescindibles, acontecimientos reseñables, fechas marcadas a fuego en la memoria, sino que la historia también se compone de matices, de guiños, de abrazos. Como los que se daban los numerosísimos familiares congregados en el patio de armas del acuartelamiento García Aldave, que unidos a los verdaderos protagonistas, los más de 1.000 cascos azules del Ejército Español, otorgaba a la retina del asistente un aspecto que bien pudiera haber pintado antaño Jiménez Aranda o Villegas Cordero.
“Es todo un orgullo ver a mi hijo ahí firme y en disposición de servir a la Patria”, sacaba pecho Bonifacio Pérez, quien mientras hablaba fijaba la memoria en un punto concreto del patio. Alrededor, a simple vista, se percibía el calor del contingente. El reloj marcaba entonces –la Historia nunca duerme, siempre rueda– las 12:25 de la tarde, hora en la que se incorporaba la bandera nacional a formación: silencio, firmes y respeto.
Los minutos precedentes habían servido para que al patio entraran las unidades a su lugar de formación; para que los guiones del grupo táctico ligero protegido, batallones y unidad Logística se incorporaran a la formación y se le rindieran los honores correspondientes.
A continuación, y tras un paréntesis musical, con cornetín, hacía entrada el general Julio Herrero Isla, el jefe encargado de la BRILIB XVI, sobre el que se posaron todas las miradas, testigos de un halo de responsabilidad que parecía bordear la espigada figura del militar.
“El objetivo de la misión”, atronó entonces a través de los altavoces, “es consolidar la paz en el sur del Líbano y en toda la región así como ayudar al Gobierno libanés a extender su autoridad a todo el territorio, supervisar el cese de hostilidades y hacer posible las labores de carácter humanitario”.
A continuación, el desarrollo de los actos comprendió en una enumeración de las unidades que componen la BRILIB XVI, una alocución de autoridades militares, despedida de la bandera y dislocación de la fuerza para el desfile, donde se pudo ver cómo se desplazaban las unidades que forman el contingente y en el que la mayoría de los militares pertenecen a unidades de la Comandancia General de Ceuta, sobradamente preparados tras meses de arduo esfuerzo, tal y como quiso destacar el general jefe Herrero Isla: “Atrás quedaron meses de intensa preparación individual y colectiva, en los que se han ido superando una serie de exigentes evaluaciones que han servido para mejorar día a día nuestro nivel de operatividad y dejar constancia de la eficacia con que se desarrollaron”, un adiestramiento que hace posible que la Historia conceda un hueco meritorio al ‘Libre Hidalgo XVI’.
Las autoridades elogian a las Fuerzas Armadas
El presidente Vivas y el delegado del Gobierno ensalzan las virtudes de nuestras tropas y el amor castrense de Ceuta
Aún en el patio de armas del acuartelamiento García Aldave, donde tuvo lugar la despedida del contingente, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, expresó que “es un día emocionante y gratificante”, para añadir que “todo acto que se celebra en García Aldave nos llena a los ceutíes del espíritu patriótico hasta límites incomparables a cualquier otro sitio. Aquí se respira mucha devoción, mucho amor a España, mucho sentido de compañerismo y todo eso también es motivo de satisfacción porque eso no forma parte del pasado sino que está plenamente vigente en unas Fuerzas Armadas que le dan prestigio a España y que son un verdadero ejemplo de brillante combinación entre los valores de siempre y también la formación de vanguardia”.
“Tenemos unas extraordinarias Fuerzas Armadas”, prosiguió Vivas, “gracias fundamentalmente a un capital humano que compone nuestro Ejército, que es admirado en todo el mundo y que hoy –por ayer– ha tenido una buena manifestación y la ha tenido en Ceuta”.
Asimismo, el presidente quiso transmitir “a todos los miembros de la Comandancia General de Ceuta y muy especialmente a los que van a componer esta misión que no están solo, que detrás de ellos están los corazones de todos los ceutíes. Junto a este agradecimiento para los que van a formar parte de la misión, también a los familiares porque sin su apoyo sería imposible. En este sentido, Vivas indicó sobre los familiares que “nos tienen a su disposición para cualquier cosa que pudieran requerir”.
Por último, el presidente dijo acerca de una hipotética visita suya al Líbano que “depende de los protocolos que tengan el Ejército y el Estado Mayor, a mí me encantaría ir pero lo subordino a que sea algo factible”.
Por su parte, el delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, señaló que “siempre que veo una formación en García Aldave siento emoción y orgullo, además el acto de hoy –por ayer– tiene una profundidad considerable, me he sentido reconfortado de comprobar la preparación del contingente y el trabajo que han venido desarrollando en pos de cumplir con su misión con pulcritud absoluta, que es marca de la casa del Ejército Español, algo que ha posibilitado que tengamos una fama de ser de los mejores Ejércitos del mundo”.
“Las familias tienen el orgullo de ver cómo se desplazan sus familiares”, continuó, “y por otro lado el susto y la preocupación lógica por una misión de carácter internacional y por tanto que conlleva cierto riesgo”. Asimismo, el delegado reconoció que “da gusto ver la unidad que hay entre la población civil y Ceuta, una simbiosis perfecta”.
Por su parte, Julio Herrero Isla, quien además recibió una imagen de la Patrona otorgada por el presidente del Consejo Diocesano de Hermandades y Cofradías y que permanecerá al lado del contingente en el Líbano, indicó que “ es un día histórico para la ciudad porque es la primera vez que una unidad venida de Ceuta va a realizar una misión encomendada por Naciones Unidas”.




























