Los vecinos de la promoción de VPP en el Hacho han alzado su voz, y lo han hecho desde las redes sociales. Sus viviendas, premiadas en Europa por su diseño, no están bien acabadas.
Y no es una opinión. Es un hecho. Paredes de pladur que se mueven; rejillas oxidadas, maderas podridas, humedades, filtraciones y un sinfín de desperfectos y deficiencias que se detectaron al poco de hacerles entrega de las llaves. Así llevan entre dos y tres años, sin que se les haga mucho caso. Alguien tiene que asumir la responsabilidad de subsanar esa deficiente construcción, bien la promotora, en este caso la administración local, o bien la empresa que las levantó. Hay precedentes de sentencias ganadas en Ceuta por los vecinos de promociones públicas, como Loma del Pez y monte Hacho, donde tras un largo litigio la justicia dio la razón a los vecinos por la mala calidad de sus viviendas. No hay que esperar y menos en estos tiempos a que esto ocurra, porque los vecinos merecen que alguien les de soluciones.