Edición del Domingo, 05-Feb-12

  • Juan Luis Aróstegui
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Estremecedora involución

La Insoportable. Vivimos tiempos de crisis. No sólo económica, aunque ésta sea la más visible y preocupante para el conjunto de la opinión.
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Sesenta por ciento

La Ciudad Autónoma de Ceuta tiene la mayor tasa de paro juvenil de toda la Unión Europea, con el sesenta por ciento; según el informe realizado por el Instituto de Estudios Económicos, elaborado a partir del “Eurostat Regional Yearbook” 2011 (oficina de estadística oficial de la Comisión Europea)”.
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Descomposición

El Régimen presenta evidentes síntomas de descomposición. El PP, ataviado con la sonrisa amable de su Presidente como infalible estandarte, ha ido construyendo un mundo irreal sostenido por una inmensa marea de dinero público.
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La tapadera

Una de las características más notables de nuestra vida social es la provisionalidad. En Ceuta todo se interpreta en modo de rabioso presente.
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Salvemos a la AD Ceuta

Un grupo de seguidores, de manera espontánea, se ha constituido en plataforma para intentar "salvar a la AD Ceuta". Han irrumpido en los medios de comunicación y han comenzado su actividad con la publicación de un manifiesto y una recogida de firmas. Al parecer, estos aficionados intuyen un riesgo cierto de desaparición del club (quizá alarmados por el precedente) e imputan tal responsabilidad a un "ataque de los políticos" a excepción del PSOE que, según ellos, comulga con sus inquietudes y planteamientos. Sin embargo, de la lectura de su manifiesto fundacional se deduce que, en realidad, se trata única y exclusivamente de exigir al Ayuntamiento que aumente la subvención que recibe este equipo. En la actualidad, el Presupuesto de la Ciudad para el año dos mil doce aprobado por el PP, contempla un total de setecientos mil euros para esta finalidad. Lo consideran insuficiente. Algunas partidas incluidas en el mismo documento nos pueden servir de referencia para centrar correctamente el debate. El "ingreso mínimo de inserción" (salario para familias sin ningún recurso) está dotado con trescientos mil euros. Al concepto "fomento del empleo" (nunca se pueden olvidar los doce mil parados), se le han asignado doscientos noventa y tres mil euros. Esto no es óbice para que la reivindicación de la plataforma sea legítima. Ni la solidaridad con los parados, ni la compasión con los necesitados, constituyen una obligación. Es comprensible que existan personas que prefieran invertir los impuestos de los ciudadanos en financiar partidos de la tercera categoría del fútbol profesional, en lugar de abordar otras prioridades relacionadas con el empleo, la pobreza o la educación. Es una opinión respetable, y están en su perfecto de derecho de movilizarse para hacer prevalecer su criterio.
En todo caso, y desde la discrepancia sobre la financiación del deporte profesional, me parece loable todo esfuerzo por "salvar" cualquier entidad, y saludo positivamente la participación activa de los ciudadanos en las decisiones políticas. En consecuencia, me gustaría aportar algunas ideas que, al margen del presupuesto municipal, también pueden contribuir a la pretendida salvación.
Uno. Observar un comportamiento honrado y ordenado en la gestión económica. Como premisas insoslayables, no gastar más de lo que se ingresa y cumplir puntualmente con las obligaciones contraídas. Es bueno estar al día con la hacienda pública, no tener deudas con la seguridad social, pagar los contratos de los futbolistas, las facturas de las agencias de transporte... Esta forma de proceder ayuda mucho a la imagen del club y evita problemas.
Dos. Dispensar un trato respetuoso y considerado a todas las personas relacionadas con el equipo, en especial a los jugadores. Los futbolistas de esta categoría no son estrellas multimillonarias, sino modestos profesionales con una trayectoria limitada (difícilmente más de diez año) y unos salarios que en ningún caso aseguran su futuro. Decisiones tales como "negarles la carta de libertad", "apartarlos del equipo", "no pagarles el contrato", y similares, suponen, en la práctica, destrozar la vida profesional de los afectados. No es recomendable ir acompañado de la fama de equipo bravucón y pendenciero que trata a los futbolistas despiadadamente como si fueran una simple mercancía.
Tres. Deslindar con nitidez los diferentes ámbitos de actuación que conforman el organigrama del club, dotando de plena autonomía y confianza a los profesionales en el ejercicio de sus competencias. La anacrónica figura del directivo plenipotenciario que ficha, entrena, hace las alienaciones, impone la táctica e insulta airadamente cuando las cosas no salen bien, está demostradamente fracasada.
Cuatro. El club se debería transformar en Sociedad Anónima Deportiva. Implicando y comprometiendo al mayor número de socios posible (los abonados son clientes, no socios) se podría constituir un capital suficiente para garantizar la viabilidad del proyecto. Los estatutos sociales regularían un funcionamiento democrático y permitirían exigir responsabilidades a los gestores. Disparar siempre con "pólvora del Rey" no tiene excesivo mérito.
Cinco. Sería deseable crear una estructura deportiva racional, inspirada en criterios exclusivamente técnicos, que canalizara adecuadamente la práctica del fútbol de élite en todas las categorías. El primer equipo debería aparecer en la cima de la pirámide como una estimulante referencia para los jóvenes, y no como un negocio ajeno absolutamente inaccesible para ellos.
Seis. Proteger y promocionar a los deportistas locales. No parece una política deportiva muy acertada aquella que, por un motivo u otro, termina por alejar de Ceuta a todos los jugadores autóctonos que apuntan cualidades. La experiencia demuestra que los equipos en los que la cantera tiene peso específico, sintonizan mucho mejor con la masa social y albergan más posibilidades de éxito.
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La oposición de la oposición

La dura y merecida derrota electoral del PSOE abre un nuevo periodo para el conjunto de la izquierda en nuestro país.
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Un vehículo ardiendo

La imagen de un vehículo ardiendo ha pasado a formar parte del paisaje cotidiano de nuestra Ciudad.
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Dando tumbos

Crispación a flor de piel. Ceuta está nerviosa, inquieta, a ratos colérica. Estamos atravesando un mal momento anímico. La duda, acaso terrible, surge al preguntarnos si estamos ante un hecho circunstancial, o si, por el contrario, hemos entrado en una espiral de tensión irreversible.
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El final de la escapada

El presupuesto es el espejo del alma. Decrepitud y decadencia. El documento que cifra las intenciones del Gobierno para el próximo ejercicio es el certificado de conclusión de un ciclo marcado por la frivolidad y la superficialidad. La perspectiva del tiempo explicará la gestión del Presidente Vivas como un modélico canto a la futilidad. Es inconcebible que tras una década en la que se ha invertido el mayor volumen de fondos públicos de la historia, no se haya corregido ninguno de los desequilibrios estructurales que sumen a nuestra Ciudad en una preocupante crisis de identidad.
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Frontera permeable

El asunto de los menores no acompañados procedentes de Marruecos irrumpe periódicamente en el espacio de debate público, siempre auspiciado por el PP en alguna de sus diversas modalidades.
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Prueba de resistencia

Más allá de la cantidad exacta de votos que recibiera cada partido de ámbito nacional, el resultado de las elecciones generales, en nuestra Ciudad, estaba interiorizado y amortizado por el cuerpo social antes del acto formal de la votación.
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