El todopoderoso Aberchán
Por otro lado le definen como la “MANO NEGRA DE MELILLA”, el que manda sobre la Comisión Islámica de Melilla, la “KALEBORROCA” para algún impresentable político local y con sillón y vara de mando, además de decir a los cuatro vientos que “Aberchán, es un riego para Melilla y que Coalición por Melilla debe desaparecer”; resulta que Aberchán además de parecerse a Dios sin ser Dios, y de parecerse al diablo sin ser el diablo, ya tenemos a el Maligno, a Satanás trayendo a Velázquez, a FEDESME, a UPy D, a Populares en Libertad y, sin olvidar, que manda sobre el delegado del Gobierno, y sobre el PSME y Dionisio Muñoz, solo falta que sea él, Aberchán, quien trajo en realidad a Don Pedro de Estopiñán a Melilla, y si me apuran puso a Mohamed VI y a D Juan Carlos en los tronos de España y de Marruecos, y por si esto fuese poco se le tacha de radical o, camino de serlo aún más. ¿Quién se `puede creer esta retahíla de majaderías políticas de tres al cuarto?
Esta cantidad de estupideces ubican a Aberchán con un poder sobrenatural sobre Melilla, que ya solo falta decir que nació de si mismo y ha sido santificado por la gracia especial de quien tiene una obsesión enfermiza por él.
Que sepa, amigo Aberchán, que ya seas algo parecido a Dios, a la mano negra o al mismísimo Lucifer, seguiré con tu amistad, (no se lo digas a nadie, que luego se chivan).
Por lo visto y no visto todo cuanto sea negativo para Melilla se lo endosamos a Aberchán. Aunque no es posible estar en todas partes sin saberlo él mismo, y es que le dan la dualidad omnipresente del bien y del mal, solo queda que digan de él que, además es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo y el emir de todos los creyentes. Ha de decir que cuando fui parido en Melilla hace muchos años, creo recordar que la comadrona que asistió a mi madre (q.p.d.), su carácter recordó a la de Aberchán, a lo peor sería por el guantazo que me dieron para que, al respirar, pudiese llorar. Que es en realidad a lo que venimos a este valle de lágrimas y puñaladas traperas un día sí y otro también.
Aberchán, si te vale de algo, que sepas que yo no te tengo por el diablo ni tampoco por Dios, eres un melillense más, con inquietudes políticas y sociales que no dan a nadie el derecho de manipular tu trayectoria, porque todos tenemos aciertos y errores, salvo quienes se crean en posesión de la verdad, de estos iluminados hay que huir como de la peste.




ACEFEP 





















