Hambre en el mundo
Realmente no es ella quien me interesa y mucho menos el programa que presenta, pero aprovecho este comentario para, sin centrarme en este caso concreto, argumentar la defensa animalista ante este posible pensamiento generalizado. No es la primera vez que escucho: “hay cosas más importantes que preocuparse por los animales, con tantos niños que se están muriendo de hambre”. Esto realmente me preocupa bastante porque lo único que demuestra es que se utiliza el sufrimiento de unos para seguir aprovechándose de otros y lo que es peor, normalmente viene de personas que realmente poco o nada hacen para solucionar el problema del hambre en los primeros y mucho para causar el sufrimiento de los segundos.
En primer lugar la cuestión está mal planteada desde el principio ya que creo que quienes intentamos defender a todos los animales, no hacemos distinciones entre ellos. Nos importan los humanos ya sean niños, adultos, mujeres, hombres, blancos, negros, españoles, rumanos o de Botsuana. Sin embargo, cuando alguien destina mayor esfuerzo en defender a los animales no humanos, entiendo que es porque son quienes más vulnerados tienen sus derechos. Cuando cae la venda especista y en vez de algo, ves a alguien que está siendo torturado, humillado, apaleado o asesinado y esto ocurre todos los días y además con el beneplácito de la sociedad, es cuando te das cuenta del drama en el que viven muchos animales por el simple hecho de no pertenecer a la especie humana. Cuando te duele el sufrimiento de los demás y sabes lo que ocurre en las granjas, mataderos, circos, zoológicos, laboratorios, plazas o perreras, te das cuenta de las dimensiones del problema. Así que por el número de víctimas y la gravedad e impunidad de los hechos, creo que no debemos seguir apartando la mirada como si no ocurriera nada, sobre todo cuando, aquí viene lo más importante, la solución pasa por cada uno de nosotros de forma individualizada.
Es curioso como, siendo la lucha animalista un movimiento en el que no cabe ningún tipo de discriminación, sea el que más demagogia tenga que soportar por parte de quienes se aprovechan de la situación o no quieren verla. Creo que alguien que empatiza con el sufrimiento de un perro, gato, vaca, cerdo o sardina, lo hará también con el de un humano. Si fomentar la igualdad frente al machismo, no está reñido con los derechos humanos ¿Por qué creemos que fomentar la igualdad frente a el especismo, va en contra de los derechos humanos? ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? Todos los días hacemos estupideces que no benefician a nadie, sin embargo cuando alguien se preocupa por los demás es cuando saltan las críticas y nos acordamos de los niños que se mueren de hambre. Ante eso yo me podría preguntar ¿Qué coño hacemos viendo Gran Hermano en vez de preocupándonos por esos niños? En vez de eso les diré que la industria cárnica es una de las responsables del despilfarro de recursos que causa el hambre en el mundo. Si los países industrializados redujeran tan sólo un 10% el consumo de carne, 100 millones de personas podrían ser alimentadas adicionalmente, por lo que nadie debería morir de hambre. Piensen que los recursos que se utilizan para alimentar a los animales criados por su carne, pueden utilizarse directamente para lo seres humanos, sin necesidad de utilizar a un intermediario con el sufrimiento que eso conlleva. Mientras que muchas personas mueren de hambre, se están destinando alimentos para engordar a los animales en las granjas que serán asesinados para satisfacer a muchas menos personas de las que podrían alimentarse directamente con esos vegetales. Pueden consultar los informes de la FAO sobre el sector ganadero y comprobarán que es el más contaminante de todos, es una de las principales causas de la degradación del suelo y de los recursos hídricos, así como el causante de un mal reparto de los recursos alimenticios. Esta organización propone un cambio de alimentación como solución a estos problemas. Así que como ven, preocuparse por los animales, implica, ya en su definición, preocuparse por los humanos, sin embargo a veces, preocuparse por los niños ni siquiera engloba preocuparse por los niños humanos. Si de verdad se preocupan por el hambre en el mundo, aparte de lo que ya estén haciendo, pueden dejar de comer carne, salvando así a muchísimas más vidas.

























