Atreverse
Tendrán que atreverse y ahí es donde, de verdad, les van a juzgar y absolver, o no, "los mercados". Si hacemos bien eso, y además tenemos suerte, no seremos Grecia, Irlanda o Portugal, pero si lo hacemos mal, con miedo, sin imaginación y sin firmeza... los mercados nos fagocitarán.
Hasta ahora este Gobierno se ha atrevido con algunas cosas y ha pinchado en otras, pero ha actuado con cierto sentido común y cumpliendo lo prometido. Los que le criticaron que subiera los impuestos, cuando había dicho que no lo haría, le atacan ahora por hacer lo que estaba en su programa. José Luis Rodríguez Zapatero le dijo a Rajoy que si un día ganaba las elecciones no se iba a atrever a deshacer lo que ellos habían impuesto sin consenso alguno. Y, contra lo que muchos pensábamos, en algunas cosas sí va a dar marcha atrás. Por ejemplo, en la legislación sobre el aborto, lo que me parece positivo aunque nos devuelve a una legislación con agujeros negros. Matar a un inocente no puede ser un derecho en una sociedad moderna.
Que una menor de edad pueda abortar sin conocimiento de sus padres y no pueda conducir un coche o votar es otro disparate. La defensa de la vida debe ser siempre un valor superior.
Lo mismo me parece mandar al limbo la Educación para la Ciudadanía si no se pierde la imperiosa necesidad de impregnar toda la educación de valores constituciones y éticos, o acabar con el despilfarro inaudito e innecesario de las televisiones públicas.
En la educación, sin embargo, el PP no se ha atrevido a hacer el cambio imprescindible y sólo va a poner parches. El masivo fracaso escolar es un fracaso del sistema educativo, no de los alumnos y no se arregla con parches. El desprestigio de la Universidad es también un fracaso sistémico que exige medidas. Por eso el Gobierno tiene que atreverse con Miuras, no sólo con toros de granja.

























