Ojo por Ojo en esta desvergüenza
Los etarras se ríen, mejor aún, se mofan, de la Justicia Española. Se sientan en sus banquillos con aires desafiantes, en casos, negándose a declarar ante dicho Tribunal que los juzga, en otros, contestando chulescamente, y en la mayoría de las veces, riéndose descaradamente de magistrados y victimas. Estas últimas, por cierto, lloran amargamente frente a los asesinos etarras que lejos siquiera de solidarizarse con su dolor, se burlan de ellas aleccionando a sus seguidores a divertirse un rato. Rompen vitrinas; golpean bancos; escupen y maldicen a cuantos se atreven a mirarlos.
En Córdoba volvemos a asistir un quiero y no puedo por parte de policias y Justicia. Los dos hermanos onubenses Ruth y José siguen desaparecidos mientras que el posible autor de dicha desaparición, su propio padre, José Bretón, alega bipolaridad, que la familia materna se los ha quitado, que estaba mal sicológicamente por una posible depresión, etc, etc, etc, y lo que quieran, pero los niños no aparecen ni en el río, ni en las alcantarillas, ni en la basura, ni en la finca de los abuelos… Y el presunto culpable (hay que tener cuidado con lo que se dice en Democracia o terminas siendo tú el encausado) mareando la perdiz mientras los investigadores no saben por donde buscar.
Y claro, digo yo, si esto pasa en Marruecos no tardan en cantar por soleares, (ni los “niñatos” asesinos de Marta, ni los etarras criminales, ni el tal Bretón), más de el tiempo justo de entrar en la Comisaría. La Justicia dice que el crimen existe pero que no hay cuerpo y esto, se lo tienen más que aprendido. Un tipo frío y calculador sabe que mientras no aparezca el cadáver no pasará mucho tiempo entre barrotes, sobretodo, si además de esto se tiene menos de 18 años. Entonces la Justicia lo más que puede hacer, como pasa con alguno de ellos, es enviarlo a un Centro de Menores a ver la tele y a jugar con la play. Para los etarras el trato es aún más holgado porque ni conviven con otros presos y además se pueden acoger a distintas “negociaciones” que les harán más llevadero su tiempo en la cárcel. Finalmente, el padre de Ruth y José pagará –si lo hace- con algunos años (cuatro o cinco) solo por las sospechas, pero poco más. Así que quieren que les diga…, sale barato matar en España, sobretodo, si además de pasar poco tiempo en prisión la Seguridad Social te ingresa la paga de viudedad por haber matado a tu mujer.

























