La ‘anécdota’ de Wert
Aquí, en la ciudad, Vivas calla. Bastante tiene el pobre con la que le está cayendo por haber publicitado que va a empezar a recortar el monstruo que él mismo ha creado. En la plaza de los Reyes Pacoantonio tampoco manda a su eficiente gabinete de prensa a que envíe una nota a los medios para salir ‘elegantemente’ de la ‘anécdota’ de Wert. Hubiera sido lo suyo o no, depende de lo que sepa Pacoantonio o de lo que quiera aparentar que sabe. Con lo listo que es capaz de dejar que pase el temporal para utilizar las estadísticas puras y duras que hay en la web del Ministerio de Educación a su manera e interpretación.
La avalancha de marroquíes que presume Wert esconde un desconocimiento total y absoluto de Ceuta. Se cae en el error de mezclar musulmán con marroquí de forma equivocada y se cae, peor aún, en el error de creer que el descendiente de un marroquí también debe serlo. La palabra avalancha significa lo que significa, así que podemos salvarle el culo al ministro buscando la forma de razonar su intervención echando mano de la idiosincrasia y permisividad que ha habido en este pueblo durante años de mandato popular y socialista o reconocer que se ha equivocado. Allá cada cual con sus conclusiones más afines pero, permítanme ustedes que les diga, lo único incontestable en este asunto, más allá de Wert o no Wert, es que aquellas visitas de europarlamentarios para conocer la ciudad no fueron más que una pantomima para tener un viaje de placer a este lado del Estrecho y todas esas ponencias de Vivas, Sanín o el siempre presente Torrado para hacer ver a los demás qué es esta tierra peculiar y específica no han servido más que para rellenar hojas y hojas pretendiendo vender un humo que nadie traga ya. El conocimiento que se tiene de Ceuta es, desgraciadamente, el que es.
Valiente educación nos espera.



























