La oposición de la oposición
Resulta complicado que PSOE y Caballas vayan unidos en una acción fiscalizadora al Gobierno, y es así más por posturas personales que otra cosa. ¿Se imaginan al crack con Aróstegui unidos, levantando la mano en el mismo sentido?, ¿y con Alí, si lo último que llamó a los socialistas fue racistas tras unas negociaciones complicadas? A la inversa las preguntas son las mismas, ¿creen que los socialistas van a tapar las heridas de su propia descoordinación interna apoyando a un partido en el que Aróstegui representa todo lo que les pueda recordar a su fracaso interno? Imposible.
Ante esta situación siempre va a salir ganando el PP mientras que los partidos en la oposición terminan apareciendo como entes obsesionados por sus intereses particulares y no por el objetivo común. Así podemos eternizar los plenos durante horas. El de ayer se alargó más allá de las once de la noche y no se estaba abordando asunto alguno de relevancia como para provocar esta situación. Ahora, si tenemos en cuenta la cantidad de horas que se perdieron para enfrentamientos que sólo sirven para las rencillas electoralistas de unos y otros... resulta que la cuenta nos sale como nos sale.
¿Hay solución para esto? Son los propios concejalillos de pueblo los que deben darla, ante lo que es ya una auténtica desvirtuación de las sesiones plenarias para satisfacer la política partidista de cada uno. No quiero ni pensar el día en que los asuntos que se lleven a pleno sean de trascendencia. Márquez y su twitter seguro que lo agradecen.



























