“Aquí no sobra nadie”
Los primeros, los gestores con mando, porque han utilizado las subvenciones como una forma de captar votos. Así que han firmado durante años y años importantes sumas de dinero para las entidades islámicas interpretando que la bondad de las arcas municipales tenía que llevar parejo un voto positivo. Los segundos, los amos de todo el sistema, han protagonizado luchas de poder sin importarles lo que estaba pasando, y, lo peor, sin ser valientes en sus manifestaciones y exposiciones.
Echaron a Liazid de Sidi Embarek y todos callaron. Mueren ceutíes en Siria y ni comparecen para dar la cara. Se está metiendo un control radical e interesado en algunas mezquitas y no se posicionan con claridad al respecto. Prefieren servir de cotillas a los servicios de información de la Guardia Civil que plantarse como deben cuando se conoce que un imán marcado y señalado cruza la frontera para impartir un rezo. No lo entiendo. Prefieren callar en vez de aclarar qué está pasando entre las comunidades, el porqué de algunas dimisiones, qué políticos quieren empezar a controlar determinadas entidades islámicas para buscar mayor poder de cara a las municipales... Son tantas cosas las que tienen que explicarse... pero no se hace. Prefieren soltarnos eso del “aquí no sobra nadie”, cuando unos y otros han sido los artífices de que haya sobrado el que no interesaba, de que la unidad no sea real, de que la política, como siempre, enmierde algo tan puro como la convivencia. Pero la convivencia real, no esta pantomima de intereses.























