Ejemplo de mala gestión
Otro ejemplo de la falta de proyecto de la ciudad lo encontramos en la oferta educativa. Solamente proponen que se unifiquen en el mismo sitio las titulaciones, pero no aportan ni un solo estudio actual sobre qué titulaciones se podrían implantar. Existen estudios, pero tienen más de 15 años. Esto es obligación de la ciudad, pues es la que debe conocer la realidad de la sociedad ceutí, y es además la que exige el cambio de edificio. No pueden decir que le corresponde a Granada, pues la UGR ya lleva años trabajando en la ampliación de la oferta universitaria, y de hecho ahí tenemos el ejemplo de Empresariales e Informática. Sin un estudio serio es difícil pronunciarse, aunque creo que deberíamos aprovechar el entorno natural y cultura, por lo que sería razonable tener en cuenta titulaciones como Ciencias del Mar o Filología árabe, o quizá Historia por los hallazgos de Benzú. Pero sobre todo es imprescindible el estudio para conocer la demanda, qué carreras prefieren los y las jóvenes ceutíes que se marchan a la península a estudiar.
En lo referente al alumnado foráneo, creo que al que se puede atraer es al marroquí, es difícil el peninsular, teniendo en cuenta el tema del barco. Además, ya desde la ciudad se ha tratado bastante mal al alumnado peninsular cerrándole la residencia y no ofreciéndoles ninguna otra alternativa de alojamiento. De momento nadie está contento. La Facultad de Educación y Humanidades consideraba que en sus instalaciones, en propiedad y recién reformadas, habían invertido mucho y reunía las condiciones para la actividad que se está llevando a cabo. Ahora bien, con un proyecto serio, este traslado del campus puede ser beneficioso a medio plazo, pero esta premisa no se está dando. No sé si se aumentará el número de estudiantes en la Universidad, pero lo que es seguro es que nuevas titulaciones abrirían el abanico donde elegir y, por lo tanto, permitirían a más estudiantes realizar la carrera que de verdad desean. Hoy en día en Ceuta hay personas que al no tener recursos suficientes para estudiar fuera, se ven obligados a estudiar una carrera en nuestra ciudad que no les satisfacen. Esperemos que, con una mejor gestión, podamos superar esta importante limitación y que, finalmente, los y las ceutíes vean cubiertas en mayor medida sus necesidades educativas.

























