La fornicación
Reparen en las diferencias con nuestro clero patrio, pues quién se podría imaginar no ya a un Rouco o cualquier otro perfilándose los abdominales o yendo siquiera al gimnasio , para currar el body o para rectificar papada , sino mucho menos diciendo que “Dios es amor, pues hagámosle feliz ,haciéndolo nosotros”, que sería un eslogan la mar de bueno , pero nunca para nuestros próceres padres, hijos y seguidores en Cristo, que postulan abstinencia, no solo entre ellos, sembrados de escándalos pederásticos, sino entre sus fieles que se ven abocados a tener hijos , unos, casados , como si fueran viles conejos, y otros -sin casar- a abstenerse- también- hasta el reproductivo matrimonio. Y es una pena, porque se les están cayendo los fieles, y miran hacia otras partes, mientras ellos envejecen y las nuevas vocaciones se ven un poco forzadas , entre parafernalias de encuentros mastodónticos y televisados, puestas a punto de película de Bollywood y cantos gregorianos. Pero no se crea el obispo de Córdoba que no vemos la fornicación en todas partes , ni que no queramos abstenernos de ella, que cuando llegamos al trabajo heladitos de frío y con las manos escarchadas porque nos hemos levantado a las seis y ni un café nos ha dado tiempo a tomarnos, no nos damos cuenta de que el jefe de turno, ese, que enseña el colmillo cuando nos ve pasar y se ríe el muy desgraciado, nos están fornicando con ganas y a pelo y que penamos y penamos, porque no queremos, pero es lo que tiene la fornicación y el tener que pagar la hipoteca y que no te fíen en el supermercado, que te tienes que dejar , aunque no tengas cuerpo. Y está por todas partes , no se crean, que es verdad lo que dice el santo obispo, que no tiene que poner como ejemplo de rareza a la venezolana de treinta, mis y virgen , que ya es mérito y que yo juraría que si lo es, ya ven que soy mala, malísima, esa se ha hecho un estiramiento de piel de la barbilla y se la ha remachado en el cuello del útero, porque igual que en “la búsqueda del unicornio”, ahora para encontrar una virgen , deberíamos irnos no a institutos de secundaria, ni a colegios de primaria, sino a preescolares, porque las niñas ya nacen aprendidas y las madres, todas rojas y feministas, les decimos que hagan lo que quieran, que se vistan como quieran , porque son libres para ello, vayan ustedes a ver, qué tontería y que blasfemia, libres para después encontrarnos un bestia que nos acribille los sueños y nos pegue perdigonadas en forma de patadas y que tenga que venir un policía, a que le partan la cara , por defendernos.
Y es que la fornicación es lo que tiene , que la lleva la mano del demonio, en ella, y el cuerpo moreno y fornido y los cuernos, y el rabo y la palabra deslenguada y las garras y las pezuñas y la imaginación, que es el poder más malo, por eso a los que hacían lo que hago yo , con las inquisiciones, los que mandaban, los quemaban, por darles a los demás ideas e imaginar, lo que nunca debió ser imaginado, que la abstención está hecha para abstenerse de ella y para que si queremos saltar, podamos.

























